GUÍA DE ARGUMENTOS – ANALOGÍA POR SIMILITUD



Los argumentos de analogía por similitud son aquellos en los que se concluye que un caso debe tener cierta característica porque es semejante a otro caso del que sabemos que sí tiene dicha característica. Este tipo de argumentos es muy frecuente en muchos campos del conocimiento, así como en la vida cotidiana. Es importante enfatizar que las conclusiones de las analogías por similitud son conclusiones derrotables o retractables, es decir, es posible que nueva información nos obligue a retractar la conclusión a la que habíamos llegado.

Esquema básico de la analogía por similitud:

Premisa 1: el caso A es semejante al caso B en las características 1,2,…,n
Premisa 2: B también tiene una característica X
Conclusión: (plausiblemente) A tiene la característica X

Preguntas críticas (evaluación argumentativa)

(1) ¿Son aceptables las premisas? Específicamente:
(1.1) ¿Realmente A y B son semejantes en las características 1,…,n? ¿Qué tan semejantes: comparten la misma característica, son parecidos o tienen la misma función, etc.?
(1.2) ¿Qué tan relevantes son las características 1,…,n para A y B: son esenciales, circunstanciales, estructurales o meramente superficiales?
(1.3) ¿Realmente B tiene la característica X? ¿Qué tan aceptable es la existencia de esa característica: es incuestionable, plausible, muy probable, etc.?
(1.4) ¿Hay características en las que se diferencien A y B que puedan socavar o debilitar la similitud encontrada entre estos casos?

(2) Son relevantes las premisas para llegar a la conclusión, específicamente:
(2.1) ¿Qué tan relevantes son las características similares 1,…,n con respecto a X? Es decir, ¿se sabe de alguna conexión entre las características 1,…,n y X (por ejemplo, relación causal, correlación, objetivo u origen)?

(3) ¿Está bien fundamentada la conclusión? Específicamente:
(3.1) ¿Hay algún caso, C, tan o más semejante al caso A que B, pero que no tenga la característica X?
(3.2) ¿Hay algún argumento tan o más fuerte que esta analogía en contra de que A tenga la característica X?
(3.3) ¿No será preferible en el presente contexto omitir una conclusión sobre si A tiene la característica X hasta que tengamos más razones?

Ejemplo

En la búsqueda de planetas similares al planeta Tierra es común hablar de la habitabilidad. La habitabilidad no implica que un planeta esté efectivamente habitado (ni mucho menos, que lo habiten seres inteligentes), sino que convergen un conjunto de características similares a las de la Tierra que se consideran importantes para sustentar vida semejante a la que se encuentra en la Tierra. Sin entrar en tecnicismos, algunas de esas características son: (a) que el planeta orbite una estrella semejante al Sol (en realidad, la definición es más amplia, nos habla de clases espectrales, pero podemos omitirla en lo siguiente); (b) que el planeta esté en la zona habitable, es decir, en la zona alrededor de la estrella donde es posible la existencia de agua en estado líquido; (c) que el planeta tenga un tamaño y una masa similares a los de la Tierra.

Hay más características, pero supongamos que esas son las más importantes. Al descubrir un planeta X que cumple con estas características, podemos decir que es habitable. Ese razonamiento lo podemos reconstruir según el esquema por analogía*:

Premisa 1: el planeta X es semejante a la Tierra en las características a, b y c.
Premisa 2: la Tierra es un planeta habitable (porque, efectivamente, está habitado).
Conclusión: (plausiblemente) X es habitable.

* No es la única forma de reconstruir el argumento. También podemos verlo como un argumento a partir de una definición, en este caso a partir de la definición de habitabilidad.
     
Ejemplos y reflexiones en el blog:

Argumentos por analogía: otras mentes y caracoles en cervezas (aquí)