LO MEJOR QUE HE VISTO, OÍDO O LEÍDO ESTA SEMANA (23-01-17 al 29-01-17)

Esta es la recopilación de la semana que ha pasado. Que yo lo haya visto la semana pasada no quiere decir que fue publicado la semana pasada. Puede ser que haya leído un artículo de hace un mes o visto una película de hace cincuenta años.  Aunque algunos elementos del gusto son objetivos, para no caer en discusiones, esta lista de cosas es absolutamente subjetiva, muestra lo que más me gustó o impresionó en la semana.

Haiku:

Shiki (Traducción de Vicente Haya):

Kaerimireba
yukiaishi hito
kasumi keri

Al volver la vista,
aquel con quien me crucé
envuelto en niebla



Blogs

Estrechando el cerco alrededor del noveno planeta

Software inteligente que aprende a escribir software inteligente

Lo que sucede si se cambian de orden las tres leyes de la robótica de Asimov

Incertidumbre Trumpiana (Joseph Stiglitz)

Dictaduras, 1 - Democracias, 0 (Moisés Naim)

Negan, Lucille, violencia, hipocresía… (Adrián Massanet)

Películas



Ida (Dir. Pawel Pawlikowski)

The Limits of Control (Dir. Jim Jarmusch)

Como curiosidad:
Vidita Negra (Dir. Rogelio A. González)

Series
Viendo la primera temporada de Shinya Shokudô (Midnight Dinner)


Música
Naima (John Coltrane)

Feeling Good (Nina Simone)

Amo las Estrellas (Zapato 3)

INTERESES, OBJETIVOS Y POSICIONES EN LA NEGOCIACIÓN



Dos hermanas discuten por una naranja, una dice «quiero toda la naranja», la otra replica más fuerte «no, la naranja es mía». Esas son sus posiciones en la discusión.

¿Cómo solucionas esta disputa? Una posibilidad es dividir la naranja en partes iguales. Otra puede ser la satisfacción de los intereses que conducen a que las hermanas tomen esas posiciones. En el clásico libro de negociación «Sí, de acuerdo», William Ury y Roger Fisher recomiendan que el negociador se concentre más en los intereses (propios y de la otra parte) que en las posiciones.

¿Qué es una posición y qué es un interés? Una posición es lo que quiere el negociador, un interés es por qué lo quiere (Lewicki y otros, Negotiation, pag. 58). Esta distinción sugiere una manera (aunque no la única) de determinar cuáles son mis intereses y los de la otra parte: simplemente, preguntémonos ¿por qué x quiere (o toma la posición) Y? Donde x puedo ser yo o la otra parte, mientras que Y es la posición que mantiene x.

Un problema que puede presentarse con esta pregunta es que, muchas veces, la respuesta puede confundir intereses y objetivos. ¿Cuál es la diferencia entre un interés y un objetivo? Los objetivos son las metas que pretendemos lograr con la negociación (o cualquier otra actividad que requiera plantearnos fines). Los objetivos son frutos de los intereses y las necesidades que tenemos, y determinan directamente las posiciones que tomaremos en una negociación.

Por ejemplo, el objetivo de encontrar un restaurante de comida japonesa se origina de mi interés en comer sushi. A raíz de ese objetivo, puedo fijar una posición en una negociación con mi familia: como ellos prefieren otros tipos de comidas, propongo que vayamos a la feria del centro comercial (donde hay variedad de restaurantes, uno de ellos, japonés).

Nota que al preguntarnos ¿por qué Luis quiere ir a la feria del centro comercial a almorzar con su familia? La respuesta puede ser «porque Luis está buscando un restaurante de comida japonesa» (objetivo) o «porque Luis desea comer sushi» (interés). La idea de Ury y Fisher es que nos centremos en las respuestas del segundo tipo (aunque conocer los objetivos de la otra parte también es importante).

¿Se pueden usar los objetivos para inferir los intereses? En casos simples, como el anterior, no hay una gran diferencia entre los intereses subyacentes y la articulación de los objetivos, de manera que no es tan difícil inferir (presuntivamente) cuál es el interés de alguien a partir de sus objetivos. Al saber que Luis busca un restaurante de comida japonesa se puede inferir, por lo menos, que Luis desea comer comida japonesa.

En casos más complejos, sin embargo, las diferencias entre intereses y objetivos se profundizan. Cuando existen diversos intereses, con distintas preferencias o prioridades, es posible (y recomendable) armar paquetes de objetivos que, idealmente, pueden dividirse en soluciones optimistas, realistas y pesimistas. Discernir los intereses de alguien mediante alguno de esos paquetes, especialmente los realistas y pesimistas, es una tarea difícil.

Por ejemplo, supongamos que no solo deseo comer sushi, sino también deseo (en ese orden de preferencia) pasar tiempo con mi familia, tranquilidad y no pagar mucho. A partir de tales intereses y necesidades podemos armar varios paquetes de objetivos:

El más optimista: buscar un restaurante japonés, alejado del centro comercial, donde haya mesa para toda la familia y que no gaste más de 100 (ponga usted la unidad y los ceros que se ajusten a esa unidad).
Otro paquete, más realista es: buscar un restaurante japonés, alejado del centro comercial, donde haya mesa para toda la familia y que no gaste más de 300.
Un paquete pesimista (pero aceptable) sería: buscar un restaurante japonés, en el centro comercial, donde toda la familia pueda sentarse (aunque no hayan pedido allí) y que no gaste más de 200.               

Puede ser más o menos fácil inferir mis intereses a partir del paquete de objetivos optimista, pero no así de los otros dos paquetes mencionados. Esto plantea el problema de qué métodos usar para contrastar diversas hipótesis sobre los intereses de las partes. Ese problema lo analizaremos en otra entrada.

¿Por qué fijarnos más en los intereses que en las posiciones y objetivos? Como decíamos al principio, satisfacer los intereses puede conducir a soluciones óptimas de la negociación. Es posible que una de las partes no se dé cuenta de que sus intereses conducen a objetivos y posiciones mejores que los que se ha planteado y que no entren en conflicto con los intereses de la otra parte. Incluso puede descubrirse una necesidad o un interés que no ha tomado en cuenta la otra parte, pero que era importante que lo hiciera. Estas posibilidades abren las puertas a soluciones que maximicen la satisfacción de intereses de todos. Veámoslo con el ejemplo de juguete de las hermanas y la naranja:


Es posible que una de las hermanas pida la naranja (posición) porque se ha planteado como objetivo conseguir al menos la mitad de ella, dado que necesita usar la pulpa para un dulce. También la otra hermana pide toda la naranja porque tiene como objetivo conseguir al menos la mitad, pero le interesa usar la piel para una infusión. Si nos fijamos solo en las posiciones, el problema parece ganar-perder (si una consigue la naranja, la otra no consigue nada); si nos fijamos en sus objetivos (conseguir la mitad), podemos solucionar el problema dividiendo por la mitad la naranja; pero si nos fijamos en sus intereses, podemos llegar a una solución óptima: una se queda con la piel, la otra con la pulpa.  

LO MEJOR QUE HE VISTO, OÍDO O LEÍDO ESTA SEMANA (16-01-17 al 22-01-17)

Esta es la recopilación de la semana que ha pasado. Que yo lo haya visto, oído o leído la semana pasada no quiere decir que fue publicado la semana pasada. Puede ser que haya leído un artículo de hace un mes o visto una película de hace cincuenta años.  Aunque algunos elementos del gusto son objetivos, para no caer en discusiones, esta lista de cosas es absolutamente subjetiva, muestra lo que más me gustó o impresionó en la semana.

Haiku:

Santoka (Traducción de Vicente Haya):

Ware ima koko ni
umi no aosa no
kagiri nashi

Yo, ahora, aquí:
el azul del océano
sin límites


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El software de Wyatt/Hayes

Neanderthals Were People, Too

Were Neanderthals Religious?

2 billones de galaxias

La sociedad abierta y sus nuevos enemigos; por Fernando Mires

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/trump-guantanamo_76858
Video musical

Katie Melua  – «Perfect World» Directores: Karni & Saul

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The Myth of the American Sleepover (David Robert Mitchell)

Bridge of Spies (Spielberg)

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Revisitando los primeros capítulos de Curb Your Enthusiasm. Cap 1 y Cap 2 de la primera temporada


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2D RUN - MMP3

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Barco a la deriva (Guillermo Dávila)

PARECE UN ESQUELETO HUMANO, PERO CON ALAS



En el octavo episodio de la novena temporada de Los Simpsons, Lisa desentierra un esqueleto que, en palabras de ella misma, parece un esqueleto humano, pero con huesos como de unas alas. La discusión que sigue es una excelente muestra de argumentación abductiva. Puedes ver el video o leer la trascripción de lo más importante:

video

Trascripción:
Lisa: Parece un esqueleto humano, pero esos huesos son como de unas alas
Ned: ¿Quieres decir que es un ángel?
Lisa: eso es imposible, evidentemente
Moe: tiene razón, es un ángel
Lisa: no puede ser un ángel
Moe: ah no, pues si estás tan segura por qué no nos dices lo que es
Lisa: bueno, puede que sea un neandertal que fue mordido por dos peces furiosos
Ned: francamente, Lisa, esa explicación está muy cogidita por los pelos
Gorgory: sí, todo el mundo ha oído hablar de los ángeles, pero quién ha oído hablar de un «neandertal»

Tenemos dos posibles explicaciones, que el esqueleto es de un ángel y que el esqueleto es de un neandertal que fue mordido por dos peces furiosos. Reconstruyamos ambas explicaciones como parte de argumentos abductivos:

En ambos argumentos, los hechos básicos están claros.
Hechos: se observa un esqueleto que parece ser de un humano, pero con huesos como de alas.

Abductivo 1 – explicación angelical.

Premisa 1: que el esqueleto es de un ángel es una explicación satisfactoria de los hechos.
Premisa 2: ninguna otra explicación es tan satisfactoria o plausible como la explicación angelical.
Conclusión: mientras nada diga lo contrario, que el esqueleto es de un ángel es la explicación de los hechos (el esqueleto, efectivamente, es de un ángel).

Abductivo 2 – explicación neandertal
Premisa 1: que el esqueleto es de un neandertal que murió mordido (en sus dos brazos) por dos peces furiosos es una explicación satisfactoria de los hechos.
Premisa 2: ninguna otra explicación es tan satisfactoria o plausible como la explicación neandertal.
Conclusión: mientras nada diga lo contrario, que el esqueleto es de un neandertal que murió mordido (en sus dos brazos) por dos peces furiosos es la explicación de los hechos (el esqueleto, efectivamente, es de un neandertal que  murió mordido por dos peces furiosos).


Evaluemos ambos argumentos mediante las preguntas críticas de los argumentos abductivos.

(1) ¿Es aceptable que se observa un esqueleto que parece ser de un humano con huesos como de alas? ¿Están todos los hechos que conforman esta observación?

Por los momentos, sí es aceptable la observación que se ha hecho. No sabemos si están todos los hechos que conforman la observación, pero supongamos que sí.

(2) ¿Qué tan satisfactoria es la explicación?

Aquí comienzan los problemas para ambas hipótesis.

En primer lugar, la explicación angelical implica la necesidad de aclarar muchas otras cosas, comenzando por la misma existencia de ángeles. Aunque sea aceptada la existencia de ángeles por la mayoría de los testigos del descubrimiento (como señala el jefe Gorgory, «todos han oído hablar de ángeles…»), no tenemos buenas teorías científicas que apoyen tal creencia. Si los ángeles son seres celestiales, enviados de Dios, también surge el sempiterno problema de la existencia de Dios y de lo metafísico. Por otra parte, si es un ente físico (como se puede ver, tiene huesos) parecido a los humanos, por qué no hay evidencia científica de la existencia de tales entes.

En segundo lugar, el problema de la existencia no surge con respecto a los neandertales (pese a lo que dice el Gorgory), pues se puede dar por hecho que en un pasado existieron los neandertales (incluso, llevamos algo de su ADN). Sin embargo, las mejores teorías científicas actuales aseguran que los neandertales solo poblaron parte de Europa y Asia. Es muy poco plausible que los neandertales hayan llegado a América. No se puede descartar de manera absoluta, pero es una posibilidad remotísima. Así que tampoco resulta satisfactoria la explicación neandertal, pues tendría que explicarse cómo llegó un neandertal a América y por qué no se ha descubierto algún tipo de evidencia de una población neandertal americana.  Ned Flanders tiene razón: esa explicación está cogidita por los pelos… solo que la de él también.

Al no tener explicaciones satisfactorias las preguntas 3 y 4 son irrelevantes. Ninguna de las explicaciones es lo suficientemente plausible como para que sea relevante determinar cuál es la mejor (pregunta 3) y cuánto mejor (4).

En cambio, vale la pena revisar las preguntas 5 y 6.

(5) ¿Qué tanto se ha avanzado en la investigación? ¿Qué tan cuidadosa ha sido esa investigación?

En el contexto del capítulo, las explicaciones fueron formuladas apenas se descubrió el esqueleto. No se han establecido suficientes hipótesis, ni se ha investigado a fondo el esqueleto y su entorno (por ejemplo, ¿es un esqueleto real? ¿Qué dice su ADN? ¿Desde cuándo está ahí? ¿Hay otros objetos por descubrir?). Luego, la investigación apenas se encuentra en su primera etapa y todavía no ha sido cuidadosamente llevada.

(6) A estas alturas, ¿sería preferible continuar la investigación en vez de concluir que E es la mejor explicación de S?

Dado lo extraordinario y revolucionario que pudiera resultar el descubrimiento, se necesita acumular muchos más datos e investigar otras hipótesis. Ante hechos extraordinarios, pruebas extraordinarias. De manera que es imprescindible continuar con la investigación en vez de concluir que una de las hipótesis brindadas es la mejor explicación de los hechos.

Aquí es donde podemos remarcar la diferencia entre la actitud racional de Lisa y la de parte del pueblo (especialmente, Ned  y Moe). Lisa no saca conclusiones, solo aporta posibles explicaciones (luego aporta una mejor, que sea un mutante de la central nuclear). Somos nosotros quienes hemos reconstruido una de sus explicaciones como un argumento abductivo, con el fin de evaluarlo. 


En cambio, Ned y Moe parecen saltar a la conclusión de que realmente es un ángel. El problema es que determinar que las hipótesis contrarias son poco satisfactorias no implica que la nuestra sí lo sea. Además, la investigación está tan incipiente que aceptar alguna conclusión, en este momento, es un movimiento apresurado. Esto convierte a las argumentaciones de Ned y Moe en casos de abducciones ilegítimas.   

Actualización: si analizamos las dos imágenes que he puesto en la entrada, podemos conseguir una razón más para concluir que la explicación neandertal es insatisfactoria. El esqueleto tiene los brazos cruzados sobre el cuerpo, las supuestas alas salen de la espalda; en cambio, en la imagen de neandertal, los brazos están extendidos a los lados del cuerpo.

LA ABDUCCIÓN. NO ES UN SECUESTRO ALIENÍGENA, PERO…

El Reverendo Graham Hess vive en una granja con sus dos pequeños hijos y su hermano menor. Una noche, oye un ruido proveniente de su maizal. Se interna entre las plantas de maíz. Cuando ya está por volverse, nota algo extraño, unos pasos más allá, se acaba el maizal, todas las plantas están dobladas formando un círculo gigantesco. ¿Qué o quién hizo esto?



Contestar la pregunta nos lleva al análisis de un tipo de argumento muy común pero poco comprendido (o, llanamente, ignorado) por los que responderían «¡son los alienígenas!». Ese tipo de argumento es llamado, curiosamente, argumento abductivo (curiosamente, porque en el argot ufológico una «abducción» es un secuestro extraterrestre).

Los argumentos abductivos también son llamados argumentos a partir de la mejor explicación. Tienen lugar en discusiones en las que se pretende determinar cuál es la mejor explicación posible de un suceso, partiendo de una comparación entre varias explicaciones de tal suceso.

El esquema básico de los argumentos abductivos es el siguiente:

Premisa 1: S es un suceso o un conjunto de hechos
Premisa 2: E es una explicación satisfactoria (o plausible) de S.
Premisa 3: Ninguna otra explicación conocida de S es tan satisfactoria (o plausible) como E.
Conclusión: (mientras nada diga lo contrario) E es la explicación de S.

Alguien que pretenda explicar la presencia del círculo en el maizal señalando que ha sido creado por extraterrestres (supongamos que se afirma que el fin es comunicarse entre ellos) debe pasar el filtro del esquema de argumentación abductiva. Al reconstruir su argumento tendrá la siguiente forma: 

Premisa 1: hay un círculo en el maizal de Graham Hess;
Premisa 2: que el círculo fue creado por extraterrestres para comunicarse entre ellos es una explicación satisfactoria o plausible de la existencia de dicho círculo;
Premisa 3: ninguna otra explicación alternativa de la creación del círculo es tan satisfactoria o plausible como que fue creada por extraterrestres para comunicarse entre ellos;
Conclusión: lo más razonable es que el círculo del maizal fue (efectivamente) creado por extraterrestres para comunicarse entre ellos.

¿Cómo evaluar este argumento? Una manera bastante práctica, y que puede servir como guía de evaluación de cualquier argumento abductivo, es haciendo (y tratando de responder) un conjunto de preguntas críticas:

(1) ¿Es aceptable que ha sucedido S? ¿Están todos los hechos que conforman S?
(2) ¿Qué tan satisfactoria es la explicación E?
(3) ¿Realmente E es una mejor explicación que las explicaciones alternativas?
(4) Si es verdad que E es una mejor explicación, ¿qué tanto mejor es E como explicación de S comparada con las explicaciones alternativas?
(5) ¿Qué tanto se ha avanzado en la investigación? ¿Qué tan cuidadosa ha sido esa investigación?
(6) A estas alturas, ¿sería preferible continuar la investigación en vez de concluir que E es la mejor explicación de S?

Al aplicar las preguntas a la explicación extraterrestre creo que no queda muy bien parada. Centrémonos en las tres primeras preguntas.

(1) Demos por sentado que sí hay un círculo en el maizal. Aún nos quedaría por responder si no hay otros elementos (por ejemplo, algún tipo de herramienta) cerca del círculo que ayuden a perfilar una explicación satisfactoria, pero supongamos que no hay otros elementos.

(2) ¿Qué tan satisfactoria es la explicación de que el círculo del maizal fue creada por extraterrestres para comunicarse entre ellos? ¿Es realmente tan satisfactoria o plausible como se dice?

Aquí comienzan las primeras fuertes dudas. Es increíblemente difícil viajar distancias estelares, se necesita una tecnología muy superior a la nuestra. Pero, incluso en el caso de que se tenga una tecnología tan avanzada, no hay forma de evitar la velocidad de la luz como límite superior de lo rápido que puede viajar una nave. Y no, hasta donde sabemos, no hay (no se han descubierto) agujeros de gusano (como el mostrado en la película Interestelar).

Entonces, unos seres súper inteligentes, con tecnología increíble,  pasan años (tal vez, cientos o miles) viajando a velocidades cercanas a la de la luz para llegar a este pálido punto azul, ¿y no se les ocurre mejor forma de comunicarse entre ellos que haciendo círculos en los maizales? La explicación alienígena de los círculos deja de verse tan plausible luego de que nos damos cuenta de algunas de sus probables implicaciones.

(3) ¿Realmente la explicación alienígena es una mejor explicación que las explicaciones alternativas?

Veamos, ¿cuál puede ser una explicación alternativa? Tomemos la más evidente: que fueron unos bromistas (humanos, no alienígenas) los que crearon el círculo del maizal.

Esa explicación alternativa parece más plausible. De hecho, simplifica las cosas: no se necesita afirmar que hemos descubierto vida inteligente de otro planeta, no se necesita afirmar que esos extraterrestres tienen tecnología increíble y que viajaron distancias siderales a velocidades cercanas a la de la luz, no se necesita explicar por qué no hay pruebas científicas de su llegada ni hay que afirmar que existe una conspiración mundial para (sin ningún sentido claro) ocultar la existencia de vida extraterrestre inteligente.

Claro, la hipótesis de que fueron unos bromistas los que hicieron el círculo tiene sus propios problemas (aparte de ser más aburrida): ¿cómo es que nadie los vio o escuchó? ¿Cómo se guiaron en medio de la penumbra? ¿Cómo lograron doblar las plantas? ¿Cómo hicieron círculos y otras figuras tan bien logradas? Pero, seamos sensatos, ninguno de los problemas que presenta la hipótesis de los bromistas es tan difícil de explicar en comparación con los presentados por la hipótesis extraterrestre.

Por lo tanto, mientras nada diga lo contrario, hay al menos una hipótesis más plausible y sencilla que la hipótesis extraterrestre. Esto quiere decir que tampoco pasa la pregunta 3.

Queda claro, entonces, que el argumento abductivo que concluye que el círculo del maizal fue creado por extraterrestres (en el contexto planteado) debe ser evaluado negativamente, pues no pasa (por lo menos) dos de las preguntas críticas. En otras palabras, mientras no se demuestre lo contrario, no es razonable mantener como cierta la conclusión de dicho argumento.

Ahora, el caso que hemos analizado aquí no es un caso aislado. La mayoría de las supersticiones, teorías conspirativas y explicaciones esotéricas pueden reconstruirse según el esquema de argumentación abductiva. Ummm… ¿Crees que pasarían el tamiz de las preguntas críticas que hemos visto?

… En la (excelente) película Señales, en la que se basa esta entrada, resultó que la hipótesis extraterrestre era la correcta. Sin embargo, en el caso real en el que se basa la película, la aburrida hipótesis de los bromistas fue confirmada por los propios autores. 

LO MEJOR QUE HE VISTO, OÍDO O LEÍDO ESTA SEMANA (09-01-17 al 15-01-17)

Esta es la recopilación de la semana que ha pasado. Que yo lo haya visto la semana pasada no quiere decir que fue publicado la semana pasada. Puede ser que haya leído un artículo de hace un mes o visto una película de hace cincuenta años.  Aunque algunos elementos del gusto son objetivos, para no caer en discusiones, esta lista de cosas es absolutamente subjetiva, muestra lo que más me gustó o impresionó en la semana.

Haiku:
Santoka (Traducción de Vicente Haya):

Aruku hoka nai kusa no mi tsukete modoru hoka nai




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La tabla de los elementos según su origen en el universo

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Miike Snow – «Genghis Khan» Director: Ninian Doff

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The Weekend - «False Alarm» Director: Ilya Naishuller

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Todo Cambia (canta Mercedes Sosa)

EL ERROR DEL DÍA: BATNA Y MESA DE DIÁLOGO EN VENEZUELA


El tiempo se acaba. Si se quiere sacar del poder al Presidente, Nicolás Maduro, debe llevarse a cabo un referendo antes del 10 de enero de 2017. El 20 de octubre de 2016, después de muchas demoras arbitrarias, el Consejo Nacional Electoral (CNE) suspende de manera inconstitucional el último paso antes de aprobar el referendo. Las alarmas se prenden. El 23 de octubre, la Asamblea Nacional (AN) declara que el gobierno dio un golpe de estado y que ahora estamos en dictadura. Algunos de los principales líderes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rechazan sentarse en una mesa de diálogo y llaman a marchar hasta la casa de gobierno el 3 de noviembre. Todo parece haber llegado a un punto de quiebre.

El 30 de octubre, por mediación del Vaticano, se instala la mesa de diálogo entre la MUD y el gobierno. Las partes se comprometen «a disminuir el tono de agresividad del lenguaje utilizado en el debate político con el propósito de mantener y preservar un ambiente de paz y de concordia». La MUD suspende la marcha a Miraflores.

En diciembre, luego de una segunda reunión en la que se acordó liberar presos políticos, llamar a elecciones de diputados que habían sido suspendidos (arbitrariamente), entre otras medidas, la MUD acusa justificadamente al gobierno de no haber cumplido lo acordado. Se levantan de la mesa y declaran que no asistirán a una nueva reunión en enero de 2017.

Gran parte de la opinión pública se vuelca contra la MUD, la acusan de haber «enfriado la calle» al sentarse a negociar con el gobierno en la mesa de diálogo. Muchos de los integrantes de la MUD hacen mea culpa señalando, más o menos, lo mismo: teníamos que negociar, pero no podíamos dejar de hacer presión de calle, con marchas y protestas.

He escuchado a un conocido experto negociador señalar que el error de la MUD fue debilitar su mejor alternativa a la negociación (BATNA), que consistía en la presión popular. Una posible reconstrucción de ese argumento sería:

La MUD debía sentarse a negociar, pero debía, también, mantener la presión popular. La MUD relajó la presión popular. Por lo tanto, la MUD cometió un error.

Esta reconstrucción puede precisarse un poco más, pero, para no extendernos tanto, solo analizaré una premisa implícita que debe aceptarse para que el argumento sea razonable: supone el argumentante que era posible mantener negociaciones con el gobierno y, a su vez, mantener la presión popular (no enfriar la calle). En términos de Negociación: la MUD debía negociar y mantener su mejor alternativa a la negociación intacta (la presión popular).

En principio, es razonable afirmar que cualquier negociador debe intentar mantener (y fortalecer) su mejor alternativa a la negociación mientras está negociando. Pero, como hemos señalado en un artículo anterior, no siempre es posible hacerlo: el BATNA es dinámico. A veces, ese dinamismo proviene de circunstancias independientes a la negociación (el mundo, siempre cambiante); pero, otras veces, los cambios son provocados por la misma decisión de sentarse a negociar. Estoy convencido de que el BATNA de la MUD era extremadamente dinámico, con elementos de los dos tipos. Veamos.

Por una parte, la fecha en la que tiene lugar la negociación es especialmente relajante de cualquier presión popular. Diciembre es un mes de descanso y reunión familiar. Esa es una circunstancia independiente de la negociación. Aunque todo estaba dado para protestar, y en otras oportunidades se ha logrado articular grandes protestas en esa época, cualquier motivo que sirva de justificación para olvidar un poco los problemas cotidianos logra enfriar la calle.

¿Cuál era ese motivo que podía enfriar la calle? Justamente, que la MUD había decidido sentarse en la mesa de diálogo, había decidido negociar. Es decir, el BATNA que, antes de tomar la decisión de negociar, se suponía que tenía la MUD, era muy probable que se debilitaría por el hecho mismo de tomar la decisión de negociar. El BATNA de la MUD tenía una dinámica dependiente de la negociación.   

Es verdad que sentarse en una mesa de diálogo y presionar desde la protesta popular no son actividades contradictorias. Por ejemplo, muchas negociaciones obrero-patronales tienen lugar mientras se genera presión por parte de los trabajadores. Sin embargo, el debilitamiento de la presión popular, en nuestro caso, era previsible: luego de sentarse a negociar, en vísperas de la Navidad, era muy difícil amenazar con protestas y marchas populares. 

No creo que ningún político de la MUD haya pensado lo contrario. Tal vez, el error de la MUD fue no tomar en cuenta, suficientemente, las consecuencias de negociar con respecto a sus alternativas. Pero esto es más fácil decirlo cuando los hechos ya han pasado.

De cualquier manera, creo que no es razonable considerar que el error de la MUD fue no haber mantenido la presión popular como mejor alternativa a la negociación. La dinámica del BATNA, especialmente la dependiente de la misma decisión de negociar, hacía cuesta arriba que la MUD pudiera mantener su poder de negociación. Mientras tanto, el gobierno obtuvo lo que más quería: ganar tiempo para salir de un momento especialmente difícil.

TODO CAMBIA... TAMBIÉN TU BATNA

Determinar cuál es la mejor alternativa a una negociación (BATNA) es sumamente importante para decidir si negociar, medir nuestro poder (y el del otro) y diseñar estrategias de negociación. Pero determinar nuestro BATNA (y el de la otra parte) muchas veces no es una tarea sencilla que pueda fijarse de una vez por todas. El BATNA es –normalmente– dinámico.

Imagina que quieres vender un departamento. Desearías obtener, por lo menos, 85.000 Dólares. Después de una semana publicando la venta, tienes tres interesados: A ofrece 70.000, B ofrece 82.000 y C ofrece 80.000. Decides negociar con B. La negociación lleva una semana. En esa semana te enteras que C encontró otro departamento y retiró su oferta por tu inmueble.

El ejemplo anterior es un primer caso de dinámica del BATNA: al principio, tu mejor alternativa a negociar con B era la oferta de C (80.000); pero una semana después tu mejor alternativa a negociar con B es la oferta de A (70.000).

Este tipo de cambios del BATNA puede llamarse dinámica del BATNA independiente de la negociación. Tiene lugar porque, como dice la canción, todo cambia. No puedes asegurar que las condiciones actuales se mantendrán en el tiempo.

El azul sigue siendo una opción si se escoge el rojo. Todos felices.

Sin embargo, hay otro tipo de dinámica, menos evidente pero (por eso mismo) muy importante al decidir si negociar. Podemos llamarla dinámica del BATNA dependiente de la negociación. En este caso, los cambios en nuestra mejor alternativa a la negociación tienen lugar justamente porque decidimos negociar. Veamos un ejemplo sencillo.

En el mismo caso del departamento, imagina que, por alguna razón, C retirará su oferta (80.000) si decides negociar con B. Al decidir negociar con B, efectivamente, C retira su oferta. Ahora tu BATNA ha cambiado por tu decisión de negociar con B. Solo te queda la oferta de A (70.000).

El rojo deja de ser una opción si se escoge el azul

Incluso en este ejemplo de juguete resalta lo importante que es determinar si nuestro BATNA tiene una dinámica dependiente de la negociación. Puede ser que el cambio de tu BATNA por negociar con B debilite de tal manera tu poder de negociación que hubiese sido preferible negociar con C en primer lugar. Por ejemplo, ahora B puede ser más inflexible si sabe que solo tienes la muy inferior oferta de A; en cambio, de haber negociado con C, éste se hubiera sentido presionado a mejorar su oferta debido a la mejor oferta de B.

Ahora, si lo piensas bien, C nunca fue una verdadera alternativa a no negociar, ni con A ni con B. Si hubieses escogido negociar con A, tu BATNA sería B (porque sería la mejor alternativa, comparada con C); mientras que si hubieras decidido negociar con B, tu BATNA sería A (porque al escoger B se destruiría la opción C). El problema está en que, antes de tomar una decisión, esto difícilmente pueda ponerse en términos tan claros, entre otras cosas porque es posible que solo sea probable (no necesaria) la destrucción de C (al escoger B) o porque puede ser que B te oculte esa información sobre C. En cualquier caso, C es una especie de señuelo que sesga la decisión a favor de B. 

Si esto sucede en un ejemplo de juguete, ¿qué esperar de la vida y nuestras decisiones? El mundo es un lugar complejo y dinámico. Lo normal es que nuestras decisiones, argumentos y negociaciones tengan lugar en un contexto con conocimiento incompleto y cambiante. Por eso, en la mayoría de los casos, las conclusiones a las que llegamos solo pueden mantenerse mientras nada diga lo contrario. Es bueno recordarlo.